27 de septiembre de 2018

Juan Bautista Duizeide - Las razones del agua (fragmento de un haibun)



muelle podrido

caras en la ventana

humo los años

viento de garzas

deriva la mirada

¿hacia qué islas?

Navegamos el Tigre.

Barajamos la noche.

Pregunta mi amiga.
¿Cuánto que no las vemos?
Como testigos melancólicos. Como centinelas desdeñosamente esquivos. Como memorias que encandilan. O simplemente como garzas. Ahí posadas. Al filo. Ajenas a nuestro paso forastero, a nuestra singladura que sólo roza la superficie del río, del tiempo, del misterio.

¿Dónde andarán?

Al otro día, me reclama un capricho. O me urge una llamada.
Subo a la canoa, enciendo el motor. Bajo por el Gambado, cruzo el canal Buenos Aires, recorro el Fulminante hasta el Luján. A toda velocidad desemboco en ese espejo turbio enmarcado por naufragios, encaro hacia allá.

Dejo por estribor el puerto de frutos, paso la dársena de las lanchas almaceneras, la dársena de las chatas que se llegan desde las islas -su perfume a maderas la nombra en un mapa invisible-, y llego.
No quedan más que ruinas de un futuro que pasó. Han limpiado el lote, dirán, yo digo que han matado a los árboles. Preparan el terreno. Alisan. “Venice, urbanización, entrada por el albardón”, sonsonetea un cartel. No lo perdonan el viento ni el óxido. Yo descifro un cartel distinto. Acá mismo pero hace tantos años. Con otras letras. En otro mundo: “Queremos ser astillero, no matadero”.

Y entonces las veo.

Notas blanquísimas, fuegos últimos de junio.

Ahí era que estaban. Puedo ya contestar la pregunta. Ahí están. Sobre cada palo de palmera clavado en el fondo. Ahí. En la punta. En lo más alto. Me ignoran o qué.

Yo no creo en nada. O eso creo.
Pero cuento.

No me miran, miran hacia allá, bien adentro. Son cuerpos que señalan. Vuelos detenidos. Casi almas. Aminoro la marcha. Paso lo más cerca que me permite el agua. En voz tenue como una declaración tímida, saludo. Las saludo. Una a una. Después, viro a babor. Remonto la corriente proa al rojo.

el río de sol

el barco de las horas

el rumbo sin paz

oír el silencio

que grita la luz

maldición del escriba

la punta del lenguaje

arma afilada

por lo imposible

Notas:
Astarsa:
“A mediados de la década de 1970, Astilleros Argentinos Río de La Plata S.A. (Astarsa) empleaba alrededor de 1500 trabajadores: ochocientos eran obreros metalúrgicos que trabajaban en la construcción y reparación de locomotoras, maquinaria industrial, fundición pesada y tanques de guerra. El resto, cerca de setecientos empleados, eran trabajadores navales. Astarsa era el astillero de capitales privados más importante del país. En su directorio figuraban militares y apellidos vinculados a la clase alta, como los Braun Menéndez y Braun Cantilo. Buena parte de los ingresos del astillero provenían de contrataciones por parte de empresas estatales, como Y.P.F. (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), Y.C.F. (Yacimientos Carboníferos Fiscales) y E.L.M.A. (Empresa Líneas Marítimas del Estado).” Los zapatos de Carlito, Federico Lorenz, 2007.
“La historia de la fábrica desde donde secuestraron a 60 operarios la mañana del 24 de marzo de 1976 comenzará a ventilarse en San Martín, cuando concluya el juicio oral a Luis Abelardo Patti”. “El juicio por los obreros de Astarsa”, Alejandra Dandan, Página/12, 16 – II – 2011.

Venice:
“La justicia federal frenó la construcción de barrios privados en los dieciséis municipios de Buenos Aires que abarcan la cuenca del río Luján y el Delta del Paraná. En un duro traspié de las empresas inmobiliarias, el fallo clausuró dos countries (llamados Venice Ciudad Navegable y Remeros Beach) y exigió que la provincia cumpla con sus funciones y verifique las irregularidades de los emprendimientos. La causa fue iniciada por organizaciones sociales que denunciaron la directa vinculación entre los countries en humedales y las inundaciones en la región”. “Una a favor de los humedales”, Darío Aranda, Página/12, 6 – VII – 2016.

Haibun:
“Combinación de haikus y prosa poética. Usados en diarios de viaje o dietarios por Bashô, Buson y otros poetas”. El libro del haiku, selección, traducción y estudio crítico de Alberto Silva, 2012.

[Fuente: Revista Carapachay https://revistacarapachay.com/2016/12/07/14/]

20 de septiembre de 2018

Ciclo Jazz & Blues


El ciclo Jazz & Blues nació hace 7 años como iniciativa del Municipio de Tigre a través de la Subsecretaría de Cultura. Estos géneros musicales han sido expresiones en las que los artistas argentinos lograron reconocimiento a nivel mundial. El objetivo de este ciclo es poner en valor estos géneros a través de la presentación de artistas locales consagrados y emergentes, como así también de artistas invitados de gran trayectoria.
Compartimos con ustedes la programación de este año.
✔️Babú Cerviño Cuarteto y Machy Madco Trío.
📌Sábado 29 de septiembre,21 hs.

✔️Fraga Trío.
📌Sábado 6 de octubre, 21 hs.

✔️La Antigua Jazz Band.
📌Sábado 13 de octubre, 21 hs.

✔️Javier Malosetti y la Colonia.
📌Sábado 20 de octubre, 21 hs.

¿Donde?
📍 Auditorio del Museo de la Reconquista.
Padre castañeda 470, Tigre centro.

Entrada Gratuita, por orden de llegada.
📩Mas información en: culturatigre@tigre.gob.ar

19 de septiembre de 2018

Seminario de Mimbre y Cestería


Clásica y Contemporánea - Estela Telerman y Guillermo Carro



CLÁSICA Y CONTEMPORÁNEA 🎶


Ultima edición del prestigioso ciclo. Los esperamos para un cierre espectacular, con la presentación del espectáculo "Lo universal, lo nacional" a cargo del duo de piano compuesto por Estela Telerman y Guillermo Carro.
Ademas, se presentara la compañía de danza de Jorgelina Melliá para abrir la jornada.

📍Auditorio del Museo de la Reconquista.
Padre Castañeda 470, Tigre Centro.
🕖 Sábado 22 de septiembre, 20 hs.

Entrada Gratuita.

17 de septiembre de 2018

Muestra - Inauguración - Camilo Troncoso y Pi Postigo


Juan Bautista Duizeide y María Pía López- Presentación de Libro "Desierto y nación"


Juan Bautista Duizeide y María Pía López presentan “Desierto y Nación I. Lenguas”, conversará con los autores, Débora Mundani.

“En las lenguas anidan vestigios, como en el mar o el río, como en los libros, los mapas. Como en el desierto. Rastros de historias, de disputas cartográficas, de querellas por la misma lengua...” 

📍 Casa de Las Culturas - Villa Carmen, Bartolomé Mitre 370. Tigre centro.

🕖 Jueves 27 de Septiembre, 19 hs.

Mas informacion: cultura@tigre.gob.ar

13 de septiembre de 2018

Partituras

















🎶
🎻 PARTITURAS🎶🎻

El viernes 14 de septiembre los invitamos a disfrutar de música en vivo con entrada Libre y gratuita, en una nueva edición del ciclo en el MAT.

El encuentro contará con la participación de la Camerata de Benavídez y la actuación de la guitarrista Francesa, Marie Chabrun, como invitada.

📌Paseo Victoríca 972, Tigre centro. Museo de Arte Tigre - Oficial
🕠20 hs.

6 de septiembre de 2018

Concierto de la Orquesta de Música Popular Infantil Juvenil del Delta



Nuestra orquesta de música popular latinoamericana infanto -juvenil del Delta, realizará un concierto en el Museo histórico Sarmiento.

Esta orquesta, forma parte del programa municipal de orquestas del Municipio de Tigre, y esta integrada por chicos y chicas que viven en el Delta.

Para quienes no puedan asistir al evento podrán seguir el concierto mediante Facebook Live a partir de las 16 hs.

📍 Museo Histórico Sarmiento, Juramento 2180, CABA.

27 de agosto de 2018

Banda "La Inversa"


LA ISLÍADA O CÓMO ENCUADERNAR LAS ISLAS - JAVIER CÓFRECES sobre Urquía


En el muelle color de niebla
De troncos desorejados
Donde el bagre tropieza y el sol se rompe
Y cae
He iniciado la empresa de encuadernar las islas.

Carlos Enrique Urquía (de Amistad en las islas)



Carlos Enrique Urquía fue el único escritor argentino que publicó cuatro obras poéticas dedicadas a las islas del Delta del Paraná. Ningún otro autor lo hizo. Sólo él soñó compilar sus cuatro libros (Amistad en las islas, La cimbra, Rama negra y Sintáxis del Ibicuy, publicados a lo largo de cuarenta años), que evocan una geografía fascinante y le otorgan carnadura lírica, para convertirlos en un solo tomo y titularlo La islíada. Ese sueño desveló al poeta, nacido en 1921, y habitante de San Fernando. No logró concretarlo en vida. La obra recién pudo ser editada en 2015, a doce años de su fallecimiento.

Accedí al nombre de Urquía, en su condición de antólogo, gracias al tomo rojizo y de tapa dura que conservaba en mi biblioteca desde hacía décadas. Se trataba de Cuarenta años de Poesía Argentina (Editorial Aldaba, 1962) con selección y notas de Carlos Enrique Urquía, en colaboración con José Isaacson. El trabajo recopila la producción de los poetas argentinos más notables, entre 1920 y 1960.

A la vez, accedí a la obra poética del escritor de San Fernando a través de otra antología, la de poesía argentina más extraordinaria que se tenga memoria. Me refiero a la que recopilara el poeta Raúl Gustavo Aguirre en los tres tomos que publicara Ediciones Fausto en 1979.

En el tomo II de dicha obra (página 699) aparecen los datos biográficos de Urquía. Apuntan que, además de antologar Cuarenta años de Poesía Argentina, ya había publicado dos libros, Amistad en las islas, (1957) y La cimbra (1961). Por entonces, nadie imaginaba, treinta y cinco años más tarde, que ambos títulos integrarían La islíada. De ellos, la Antología de poesía Argentina de Aguirre extrae dos poemas, “Los pájaros y “Cantos paralelos para el membrillo”, respectivamente.

Hace apenas cuatro o cinco años encontré en una librería de usados un ejemplar de Rama negra, publicado por Urquía en 1971, y recordé su nombre…

Por cierto, el hallazgo lo disfruté cantidad, ya que se trataba de un excelente libro de poemas vinculados a Tigre, evocado desde su título, que hace referencia a uno de los cientos de arroyos del Delta del Paraná.

De tal suerte, comenzó mi rastreo (emprendido junto a la poeta Marisa Negri y el artista plástico Martino -ambos habitantes isleños-), tras la certeza de haber dado con un poeta consustanciado con la temática isleña. No sin esfuerzo conseguimos sus libros anteriores (Amistad en las islas y La cimbra). Hasta entonces no sospechábamos que aún nos faltaba rescatar un cuarto libro escrito por Urquía y referido a la región. Recién nos enteramos de su existencia cuando tomamos contacto con los familiares del poeta, para solicitarles autorización de la reedición de los trabajos (los tres que hasta entonces conocíamos), en el sello que dirijo. De manos del hijo, Carlos Pedro, recibimos como obsequio un par de ejemplares del cuarto trabajo dedicado a las islas, Sintáxis del Ibicuy, editado póstumamente en 2004, al año siguiente de la muerte del autor.

Fue en aquel encuentro cuando nos interiorizamos de los detalles del proyecto, del sueño que desvelaba a Carlos Enrique y que no alcanzó a concretar. Se trataba de reunir los cuatro títulos dedicados al delta en un solo tomo, bajo el título de La islíada.

Retomando ese plan concebido por el autor, y con la autorización de su esposa y su hijo, en 2015 Ediciones en Danza publicó finalmente La islíada, el sueño que proyectó y tituló Urquía años antes de morir.

Cientos de poetas argentinos se han ocupado de escribir acerca de las islas del Delta del Paraná y sus ríos. Desde Martín Coronado, hasta Diana Bellessi, desde Manuel José de Lavardén, hasta Miguel Gaya, pasando por Leopoldo Lugones, Juan Rodolfo Wilcock, Alfonsina Storni, Ricardo Molinari, Alicia Genovese y Alberto Muñoz, entre tantos…Podríamos confeccionar un listado interminable. Sin embargo, no me consta que alguno de estos formidables escritores haya abordado la poética vinculada a la región con la abnegación, la constancia y la fecundidad lírica con que lo hiciera Urquía desde sus obras, convertidas en una pieza conceptual, gracias a la configuración de La islíada.

Antes, yo tenía demasiado respeto por la naturaleza.
Me ubicaba frente a las cosas, frente a los paisajes,
Y los dejaba hacer.
Pero esto se acabó, ahora intervendré.

Henri Michaux

(acápite extraído de La cimbra)

En La islíada, y a partir de cuatro libros de poesía absolutamente diferenciables entre sí, por sus tonos, por su impronta y por sus características expresivas, Urquía presenta una atrapante cosmovisión reveladora de una zona que conoció como pocos. Desde los mismos sedimentos que generaron y configuraron un sitio tan inestable como lo es el isleño, el poeta “decide intervenir”. Lo hace en un territorio inundable, movible y provisional, al acecho de aguas marrones e imprevisibles que modifican caudales, cursos y devenires. Nada más comparable al destino humano y sus avatares. Por lo tanto, La islíada es la proyección de un sino incierto, al acecho de imponderables, como la vida misma.

Urquía se instala en un paisaje que convierte en propio, y reivindica uno de los tantos mundos posibles que transitamos. Un mundo aislado, en el cual incorpora metáforas comunes y trasladables a otros mundos, quizás más secos o menos húmedos y frondosos, pero en los que también existen el amor, la amistad, el desamparo y la soledad. En suma, un mundo tan fértil o inhóspito como cualquiera. Urquía extiende en su poética una paradoja existencial y ese atributo la dimensiona.

En La islíada fluye como un torrente inagotable la riqueza del conocimiento de un autor consustanciado con el paisaje y sus habitantes. Su escritura recorre todos los accidentes geográficos y emocionales propios del lugar.

Es evidente que en Urquía late un corazón isleño, de explorador, y desde esa impronta de búsqueda el poeta transita los más variados caminos para enriquecer su voz. Del resultado de esa inquietud surgen poemas audaces, casi experimentales, con tintes vanguardistas, que conviven con textos de raíz más clásica; piezas breves que se alternan con otras extensas; poemas coloquiales conviven con textos más intrincados; en fin, la alternancia lírica de este universo isleño es tan matizada y variable como los climas, los colores y los aromas que se perciben a través del recorrido del libro. Ese tránsito atrapa al lector, ávido de las revelaciones del iniciado, el poeta que “interviene” con maestría. Aporta las interpretaciones de los signos del lugar y la decodificación de lenguajes que la naturaleza impone.

La islíada ofrece semejante riqueza porque está atravesada por los propios isleños que desafían las contingencias del entorno. También por las distintas especies de árboles autóctonos, peces, plantas y bicherío. La exaltación, el canto y el homenaje, latentes en los textos, exceden el marco descriptivo y paisajístico: prodigan belleza lírica, riqueza poética y audacia expresiva. Construyen el albardón por donde transita Urquía, y desde donde propone un abordaje único al Delta del Paraná, La islíada.

FUENTE: Revista Carapachay
https://revistacarapachay.com/2017/09/28/1831/

21 de agosto de 2018

Cesar Bisso - Dos poemas de "Isla Adentro""

No saber

El río persigue lo que no fue dado.
¿Bastarían credo, mirada, diálogo,
ascender al espacio de inmortal verdor?
De haber diluvio, sacramento, caos
en el cielo y en la tierra ¿tendría
la eternidad rumbo de aguas estancadas?
Están brotando los ojos en medio de la isla.
Alrededores de espuma. La serpiente ignora
y desliza fuego de cometa terrenal. El destino
no existe en su veneno ni en mis palabras.
Miro el río. Estremece no saber lo que da.




  
Eternidad

Heráclito desanda rumbo de sí mismo
por el río eterno.
No hay pie para la anchura del sol.
La contemplación
ilumina orillas
que parten sin regreso.
Nada es anterior a la mirada.
La calandria no vuelve.
La emoción no recupera el último instante.
Heráclito
deslinda armonía y agua.
Lo que anhelo cambia. Y lo que no
es muerte.







[Isla adentro, Ediciones Culturales Santafesinas, 1999]