20 de noviembre de 2018

Americo Castilla pinta el Delta


Viajando con Jacinto II (1990)

Nace en Buenos Aires, en 1942. En 1968 se recibe de abogado en la Universidad Nacional de Buenos Aires, y estudia pintura con Jorge Demirjian.
En 1973 viaja a Europa, becado por el Consejo Británico. Allí realiza estudios de post- grado en pintura y grabado en Slade School of Arts (Londres).
El punto de partida de su producción es el espacio natural, el paisaje, que trabaja a partir de una concepción de la obra de arte como vehículo poético y parte esencial de los misterios de la vida y de la naturaleza.




La luna y la marea (1990)

Sobre esta base, realiza la obra La luna y la marea, en donde, a través del fragmento, pone de relieve la imposibilidad de captar el todo, que a su vez deja la huella en la riqueza pictórica de los azules. 
En este sentido, para Castilla, “pintar fracciones de un espacio más vasto, en cierto modo es nombrar lo indeterminado, o en todo caso sugerir la vastedad desde sus bordes, aunque sin pretender por ello acotar lo ilimitado. Una montaña no termina en un lago, sino que se continúa en las renovaciones de su propia materia, recreando otros estados y complaciéndose en nuevos pactos con lo natural. El agua no encuentra su límite en el pasto, por el contrario es su vehículo eficaz, su posibilidad de transformación.(1)
Participó en la X Bienal de París (1977), en la Primera Trienal Latinoamericana de Grabado (Buenos Aires, 1979), y representó a la Argentina en la XIX Bienal de San Pablo (1987). 
Recibió las siguientes distinciones: Primer Premio de Pintura, Sociedad Hebraica Argentina (Buenos Aire, 1971); Tercer Premio de Pintura, 49º Salón Anual de Santa Fe, Segundo premio de Pintura, Salón de San Fernando (1972); Beca del consejo Británico (estudios de post – grado en la Slade School of Art (Londres, 1973); Primer premio de Grabado, XI Salón Nacional de Grabado y Dibujo, Primer premio de Grabado, Salón Municipal de Artes Plásticas Manuel Belgrano (Buenos Aires, 1975); Premio Ford, Bienal de Dibujo (Maldonado, Uruguay, 1977); Mención de Pintura, Premio de Pintura y Escultura, Fundación Alfredo Fortabat y Amalia Lacroze de Fortabat (Buenos Aires, 1984); Primer Premio, otorgado por el Fund for Artists Colonies (EE.UU., 1987), y Primer Premio de Pintura, 65º Salón Anual de Santa Fe (1988).
Realizó exposiciones individuales y participó en muestras colectivas en Buenos Aires, Rosario, Santa Fe, Salta; Santiago de Chile; Montevideo; San Pablo; San Juan de Puerto Rico; Londres; Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla (Colombia); Lima; Barcelona, Madrid; La Habana; París; Washington, Miami; Tokio, Kaganawa (Japón); Couvin (Bélgica); México; Moscú; Pekín (China).
Actualmente vive y trabaja en Buenos Aires.
Bibliografía:
Américo Castilla, cat. exp., Buenos Aires, Galería Ruth Benzacar, 7 de noviembre al 8 de diciembre de 1990.
Obras maestras del MNBA, Buenos Aires, MNBA, 1998.

(1) Américo Castilla, en Américo Castilla, cat. exp., Buenos Aires, Galería Ruth Benzacar, 7 de noviembre al 8 de diciembre, 1990.

[fuente: http://www.macromuseo.org.ar/coleccion/artista/c/castilla_americo.html]

18 de noviembre de 2018

Partituras

Una edición especial del ciclo "Partituras". En esta ocasión nos visita la orquesta municipal de música latinoamericana de Aluminé, provincia de Neuquén.
Nuestra Orquesta, Ricardo Carpani, de Ricardo Rojas, Será la anfitriona en este encuentro que se realizará en el Museo de Arte Tigre.
📍 Viernes 23 de noviembre.20 hs.
📍Museo de Arte Tigre, Paseo Victoríca 972, Tigre Centro.

15 de noviembre de 2018

Alicia Genovese "La resentida"



La resentida

Con mi silencio haré
una máquina de guerra,
con retraimiento
una catapulta
que arroje una y otra vez
las piedras más desgarradoras,
las que brotan apretadas
de las fisuras volcánicas.
Con mi silencio
un corredor de lava,
un lloradero de fuego
que vuelva
la zona impasible.
Pertrechos de combate,
material estratégico
desviados todos, con mi oscura
sola decisión de callarme.
Un arma
mortífera construiré
armaré, lanzaré
siempre en futuro
como los planes perfectos.
La venganza se cumple
inflexible en el futuro.
En el presente hay ojos
menudencias, imprevistos,
un temblor en la mano
de la víctima
que vulnera.
La venganza
desplaza el tiempo,
el futuro puede
sacarme este aspecto
penoso:
el vituperio de los mercaderes
la diatriba de los justos.

(“La hybris”)

9 de noviembre de 2018

Cultura Vive en las Plazas


Alicia Genovese, "Después del fuego"



Después del fuego

Solo cuando un lugar está vacío
puede  empezar a contar algo.
Win Wenders

Todo cambió después
de encender el fuego.
La leña estaba húmeda
como la casa entera lo estaba,
sin haber sido abierta
en varios meses.
Ni las briznas más delgadas
ni el papel retorcido producían
la llama fulgurante
que absorbiese el moho
del encierro.
Hasta que la insistencia
secó el interior
de la salamandra y el tiraje
de fundición
cuyas paredes internas
imaginé sudadas.
El fuego creció y empezaba
a templar la casa;
abrí una hendija para que saliera
el humo acumulado
y se produjo la transformación.
El calor
me impregnó el cuerpo
a través del pullover
y cesó el cansancio.
Algo dejó de tragarme,
esa distancia reticente
que toman las cosas.
Algo dejó de tener dientes,
ese animal violento
que aparece en los vínculos.
El fuego crecía y se alzaba,
no mentía su noche
ni su resistencia. La llama
envolvió los leños
y en la exhalación de brasas,
fogonazos del porvenir,
el inexperto porvenir.

(“La línea del desierto”)