16 de enero de 2013

Tecnologías de Tratamiento del Agua para el Delta - Gestión de problemas ambientales

La ONG ambientalista IIED-América Latina y el Instituto Nacional del Agua (INA) llevaron adelante en 2011 el Taller “Desafíos ambientales y propuestas innovadoras para la gestión del agua en las islas del Municipio de Tigre”. Lo que sigue es una crónica de lo que sucedió en tal encuentro.

Introducción
Convencidos de que los territorios se piensan, se crean y se recrean colectivamente y de que sólo con la participación de quienes viven y sueñan su ambiente se podrán alcanzar las mejores realidades, se realizó en Tigre un taller sobre potabilización del agua en las islas del Delta. Los objetivos del encuentro fueron dialogar con vecinos y actores sociales preocupados por el presente y futuro de las islas de Tigre, conocer e incorporar sus inquietudes y saberes (teóricos, prácticos y metodológicos), propiciar una reflexión conjunta y generar nuevas ideas orientadas a la solución de los problemas ambientales que aquejan a los habitantes isleños.

Ronda de Presentaciones
Se abrió la ronda de presentaciones de asistentes y organizadores. Entre los vecinos y actores sociales que asistieron, cada uno a su modo involucrados en ciertos saberes y prácticas al respecto, se insistió en lo difícil que es tomar conciencia de la cuestión del agua: hay muchos isleños e isleñas que no le prestan importancia al asunto. Gustavo Pandiella, de la organización IIED, expuso las coordenadas del proyecto: “nosotros trabajamos en el IIED-América Latina, es una ONG con poca gente pero que trabaja en temas ambientales desde hace más de treinta años. Les cuento que estamos co-ejecutando junto al INA (Instituto Nacional del Agua) un proyecto que se llama VIVACE (Servicios vitales y viables para el manejo de recursos naturales en America Latina), que comenzó en 2009 y que se centra sobre la gestión de los recursos ambientales ante todo en agua potable, saneamiento y residuos. Este proyecto, financiado por la Comunidad Europea, desarrolló estudios de caso para Latinoamérica no sólo en Argentina sino también en Mexico, en la zona de Xochimilco, zona lacustre al sur de Mexico DF con características similares al Delta. Este estudio en Mexico lo está llevando a cabo el IMTA (Instituto Mexicano de Tecnología del Agua). Las contrapartes europeas en juego son instituciones relacionadas con las tecnologías del agua procedentes de Austria, Holanda e Italia”. Según Gustavo, “para el proyecto podíamos elegir cualquier área periurbana de Argentina, y elegimos el Delta porque nos pareció que era un lugar con desafíos apremiantes en torno de la gestión de proyectos ambientales tales como los que nos interesan y era una zona donde no había tanto trabajo hecho en este sentido”.

Exposición de tecnologías disponibles
Acto seguido, Oscar Natale del INA procedió a presentar las diversas tecnologías convencionales para la potabilización del agua, antes de pasar a discutir entre todos las dudas y los problemas de la puesta en práctica en el Delta. Más allá de que el interés primordial de los isleños sea hoy asegurar su abastecimiento de agua potable, el proyecto contempla darle tanta prioridad al tema de tratamiento del agua como al saneamiento. Pero sobre la búsqueda de alternativas para resolver el tema del saneamiento a partir de las condiciones del delta nos ocuparemos en otro número de esta revista.
Entre las tecnologías de tratamiento del agua que se pasan a detallar, no sólo se contemplan alternativas en uso, sino también algunas otras que no están siendo implementadas y que podrían proponerse como posibilidades. En todas ellas hay una descripción, una lista de ventajas y desventajas y una presunción general de los costos asociados a cada una. En el proyecto hemos hecho también una consideración de tres escenarios futuros de lo que podría ser la evolución del delta, y para esos escenarios se trata de proponer cuáles serían las tecnologías más recomendables para cada caso.


T1) Cosecha de agua de lluvia
Descripción:
Consiste en la captura de las precipitaciones en los tejados de las casas y edificios y en el transporte posterior a una unidad de almacenamiento (tanque o cisterna). Esta agua de lluvia recolectada debe ser filtrada y desinfectada con cloro o radiación solar antes de que se pueda utilizar como agua potable. Esta tecnología, combinada con la desinfección mediante radiación solar (SODIS) (T2) se puede emplear para proporcionar agua potable de muy bajo costo ya que sólo requiere una instalación inicial y no exige consumo de energía para bombeo de agua del río. Casi no se utiliza en el Delta.
Ventajas/desventajas:
Una ventaja es la alta calidad físico-química del agua de lluvia en las zonas periurbanas como Delta-Tigre, sin embargo esta fiabilidad de la tecnología depende de las condiciones de la construcción de viviendas y su mantenimiento. Presenta la desventaja del bajo contenido de sales en el agua de lluvia.
De fácil mantenimiento, la demanda de tiempo, sobre todo para las familias más alejadas del continente, es menor al del transporte de pequeña cantidad de agua directamente desde tierra firme.
Costo de instalación: Para casas con 3 personas y 13 L/capita al día: $3821. Tiempo de mantenimiento: limpieza tanque de almacenamiento (6h/año); limpieza de techo (2h/año); limpieza de cañerías (12h/año).




T2) Desinfección de agua por radiación solar SODIS
Descripción:
Esta tecnología se piensa en combinación con la anterior. Se trata de embotellar el agua capturada por precipitaciones y exponerla a los rayos del sol, con un tiempo variable dependiendo de la época del año, pero en general no menos de seis a ocho horas, y en algunos casos un poco más. La desinfección solar (SODIS) es una tecnología de desinfección desarrollada en 1995 por científicos suizos (EWAG) y ampliamente probada en varios países de América Latina. En la Argentina, SODIS fue probado con éxito por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). El agua desinfectada por SODIS (radiación solar de agua embotellada) debe ser consumida en el día del tratamiento. El SODIS se propone como una tecnología de desinfección para las aguas recuperadas por cosecha de lluvia. Por eso requiere que el agua de lluvia sea aceptable para trabajar con una materia prima no muy contaminada desde un punto de vista bacteriológico. El único caso que investigamos acá en el Delta fue en una hostería, para uso personal de los dueños, con resultados razonables.
Ventajas/desventajas:
Esta tecnología no puede desinfectar grandes volúmenes de agua (la estimación diaria per cápita de agua potable, para los hogares del Delta se calculó en 13 litros: 3 litros de agua potable + 10 litros de agua para cocinar). Por otra parte las aguas a tratar no deben tener alto grado de turbidez. La turbidez se mide en Unidades Nefelométricas de Turbidez, o Nefelometric Turbidity Unit (NTU). Para este método se requiere una turbidez del agua menor a 30 NTU, y por eso no se puede aplicar a agua de río. La normalización de esta tecnología es difícil, produciendo variaciones en el rendimiento de desinfección.
Esta tecnología requiere un mínimo de tiempo para operación y mantenimiento. En este sentido habrá un aumento en el tiempo disponible para aquellas familias que suelen transportar agua directamente desde tierra firme.
Costo:
Nulo



T3) Agua potable embotellada
Descripción:
Es la tecnología más frecuentemente usada en el Delta. Es una alternativa relevante y práctica, sobre todo para aquel que no vive en forma permanente. Se asume que este ejemplo es conocido. La fuente es la red de agua potable del Tigre, controlada en forma sistemática por el proveedor del agua a la red, y el transporte del agua es el bidón que cada uno compra o lleva para cargar, lo cual implica desde ya que ese bidón esté lo suficientemente limpio. El agua potable de la red de abastecimiento de agua del continente se embotella (bidones de 20 litros) y es distribuida por un servicio de barcos a las familias isleñas. Algunos vecinos llenan sus propios receptores en el continente a partir de una serie de canillas públicas situadas en la estación fluvial, en los muelles del isleño o en guarderías en el continente. Este sistema es hoy en día el principal suministro de agua potable para las familias del Delta.
Ventajas y desventajas:
El agua de la red continental de abastecimiento cumple con los estándares del Código Alimentario, pero hay que considerar las condiciones de higiene de los bidones que se utilizan para su traslado. El sistema de entrega a domicilio no implica tiempo sino un costo de $2 por bidón de 20 litros. La recolección particular demanda tiempo y dinero que dependerá de la mayor o menor distancia que exista entre los hogares y la fuente de acceso del recurso.
Costo anual:
Para una casa con tres personas es de $ 1450 (2 bidones de 20 litros por día).




T4), T5) y T6)
Las opciones que siguen contemplan no solamente la necesidad de tipo familiar, sino los requerimientos de escuelas, hosterías, restaurantes que hay en el delta y que tienen una cantidad de personas que varía entre 20 y 500. Al entrar en el ámbito de aplicación de estas instituciones aparecen dentro de las propuestas ya analizadas alternativas más complejas desde el punto de vista tecnológico, en tanto son plantas de potabilización que requieren una operación y mantenimiento sistemáticos por parte de técnicos que deben estar disponibles para tales tareas. De allí que hay no sólo costos de instalación más importantes, sino costos de mantenimiento de otra magnitud. Algo típico de los sistemas periurbanos y que está presente en el proyecto, es que en muchos casos se trata de situaciones descentralizadas. Pero incluso dentro de alternativas descentralizadas para instituciones, hay cierta necesidad a veces de incorporar una planta un poquito más importante. Hemos pensado para ello en plantas de potabilización convencionales pero compactas, que son las que se fabrican en el continente, se transportan y se instalan.

T4) Agua de río tratada - Planta compacta / Coagulación, sedimentación, filtración, cloración

Descripción:
Los procesos involucrados son los convencionales de potabilización, pero se encuentran montados en una unidad transportable. La complejidad de esta tecnología demanda ser operada por técnicos capacitados, lo que no permite generalizar su uso en el hogar y en instituciones pequeñas. Propuesta para instituciones (escuelas y unidades turísticas) medianas y grandes.
Ventajas / desventajas:
Alta disponibilidad y abundancia de agua de río. Esta tecnología proporciona un alto rendimiento confiable y de calidad del agua tratada. Su mayor desventaja es el precio de inversión y mantenimiento y sus dimensiones, que necesitan un lugar considerable. Esta tecnología requiere de personal técnico permanente que se ocupe de la operación y el mantenimiento.
Costos:
Inversión: $ 210.158 (50 m3/día. Pob.: 500), Operación y mantenimiento: $102.756/año






T5) Agua del río tratada - Electro-coagulación, microfiltración y desinfección
Descripción:
Se toma agua de río y se la trata mediante un proceso de electrocoagulación, que puede ser definido como la desestabilización de especies químicas suspendidas o disueltas presentes en una solución, producto de la aplicación de una diferencia de potencial eléctrico en la solución de agua a tratar. Se llama “electrocoagulación” porque la corriente eléctrica, a través de la electrólisis, aporta en este caso el aluminio como coagulante de las turbideces (llamadas coloides).
En este caso, se concentra la atención en el componente de coagulación, pero en realidad eso constituye una etapa del proceso de potabilización convencional, que siempre va a necesitar de una posterior filtración y va a terminar en una desinfección, que puede ser química (por cloración) o física (por exposición a rayos ultravioleta). Pareciera que en el delta existe un desarrollo de estas plantas que incluye no sólo unidades familiares como también provisión de forma incipiente a instituciones como las nº 8 y la nº 9. Para esas situaciones hemos hecho también la evaluación no solo para las que operan a nivel familiar sino también a nivel institucional como las escuelas. Estas pequeñas plantas de tratamiento de agua de río de uso familiar e institucional han demostrado ser medianamente eficaces para reducir la turbidez del agua superficial del Delta de Tigre. La electro-coagulación, utilizando electrodos de aluminio. es una alternativa al proceso convencional que emplea coagulantes químicos como el sulfato de aluminio. El ánodo de aluminio provee el coagulante al producirse la electrólisis por la acción de la corriente eléctrica.
Existen dos proveedores de tecnología de electrocoagulación identificados en esta área y que además brindan un mantenimiento periódico de estas plantas Actualmente, el agua tratada de río se utiliza para el lavado y para cocinar la comida, pero esta agua no está aún cubriendo la demanda de agua potable de consumo humano.
Ventajas / desventajas.
En comparación con el sistema de coagulación convencional, esta tecnología proporciona una reducción de químicos (1/10) y menor cantidad de formación de lodos. Esta tecnología aumenta el tiempo libre del usuario en comparación con el actual sistema de suministro de agua (recolección de agua embotellada).
Costos:
Para hogares (Población: 3): Costo de instalación $55472, Operación y mantenimiento: $8913/año. Para instituciones/escuelas (Población: 40): Costo de instalación: $112800; Operación y mantenimiento: $ 14817/año.




T6) Agua subterránea tratada: Osmosis Inversa
Descripción:
Es un tratamiento de desalinización de agua subterránea. El agua subterránea en el Delta es salobre, dentro de un rango de salinidad de 5000-1000 mg /L, de manera que, a efectos de ser utilizada como una fuente de agua potable, debe ser desalinizada. La ósmosis inversa se basa en el proceso de ósmosis que es un fenómeno natural por el cual dos soluciones de diferente concentración salina en contacto a través de una membrana semi-permeable tienden a igualar sus concentraciones. En el proceso de ósmosis inversa la solución con mayor concentración salina se concentra por la eliminación del agua que pasa a través de la membrana debido a la acción de una presión externa que se opone a la presión osmótica. Algunos isleños también emplean sistemas de ósmosis inversa como una etapa de tratamiento final para el agua de rio. De todas maneras, la alternativa considerada en el proyecto corresponde a una unidad familiar tratando agua subterránea.
Ventajas / desventajas:
Esta tecnología tiene la capacidad de eliminar, además de las sales disueltas en sustancias tóxicas (metales y compuestos orgánicos), las partículas (pre-tratamiento) y microorganismos. En el caso del Delta de Tigre, aprovecha las características estables de calidad de las aguas subterráneas. La operación produce la eliminación completa del contenido de sales en el agua, lo que requiere el uso de sal adicional en la comida, a fin de satisfacer necesidades dietéticas recomendadas para consumo humano.
Costos:
Instalación familiar (Pob: 3): $48300, Operación y mantenimiento: $4571/año.





T7) Conexión a la red continental de abastecimiento de agua
A diferencia de las anteriores tecnologías, que se plantean de manera descentralizada, esta alternativa contempla la centralización. Se trata de la conexión de un número limitado de los habitantes del Delta a la red de agua de Tigre. En el marco de esta posibilidad, se proveería a los que están ubicados próximos al continente, por una cuestión de concentración de población y de cercanía de la red de Tigre: 1723 viviendas y alrededor de 5135 habitantes, incluyendo instituciones dentro de la zona de proximidad. La materia prima es agua tratada que viene de la planta potabilizadora “Paraná de las Palmas”, sobre el río Luján, que está ahora en expansión. Suponiendo que haya un acuerdo entre el municipio y el proveedor, la posibilidad técnica de cruce a través del río Luján existe, y luego se realizaría una distribución por cañerías maestras que irían por el Luján, por el Carapachay y por el Sarmiento. Esto implica un costo bastante importante de cañerías maestras y derivadas de distribución, y por supuesto hay un costo de operación que exige asumir una tarifa. La tarifa aquí presentada está dentro de los estándares de AySA para el abastecimiento de agua medida.
Descripción:
El proceso de tratamiento de agua convencional es sedimentación, coagulación, floculación, filtración y desinfección. La floculación es el proceso químico mediante el cual, con la ayuda de aditivos denominados floculantes, se aglutinan las sustancias turbias presentes en el agua, facilitando de esta forma su decantación y posterior filtrado y desinfección. El servicio de red de agua potable no cubre en la actualidad al Delta y no se planea para el futuro cercano. Este criterio responde a que la población permanente de las islas es escasa y dispersa y a que existen claras limitaciones físicas relacionadas con la instalación. Para este proyecto se consideró un diseño de suministro de agua centralizado sólo para la población de Delta de Tigre situada cerca del continente.
Ventajas y desventajas:
El servicio incrementado del agua de la red en el Tigre podría cubrir toda la demanda de agua para uso doméstico (bebida, cocción de alimentos, lavado, higiene personal y limpieza) de los isleños localizados próximos al continente. Se lograría la satisfacción de las normas de calidad del agua potable y el control continuo. Su desventaja es el costo de inversión y las dificultades técnicas para una cobertura total en las islas. Esta tecnología no requiere de tiempo de operación y de mantenimiento por parte de los usuarios.
Costos: (1723 viviendas con una Pob.: 5135 y 40 instituciones): de instalación (tuberías y conexiones): $2198700, Operación y mantenimiento: (incluye tarifa $0,36/m3): $29300/año.





La importancia del mantenimiento
Antes de cerrar su exposición, Oscar recalcó la importancia de las tareas de mantenimiento. Esto vale tanto a gran escala como en pequeña escala. Lo que sucede es que en las alternativas centralizadas, quien está en el rol de provisión de agua de red se halla a cargo de todo este proceso de mantenimiento, rutinas de control periódico, mediciones, etc., mientras que en las formas descentralizadas la responsabilidad del mantenimiento recae sobre el usuario de la vivienda (o de la institución). Como comentario incidental, Natale recalca que en general, respecto de las tecnologías a escala hogareña, vio en el Delta cierto descuido en el área de mantenimiento, que es vital para garantizar la seguridad de cada una de las opciones mencionadas, incluso la de los bidones.

Dudas y debate sobre las tecnologías de potabilización presentadas
 - Según un material que leí, hay que tener cuidado porque el sulfato de aluminio decanta bastantes sustancias residuales pero no logra extraerlas mediante coagulación (ya sea química como eléctrica). Por eso se utiliza lo que se conoce como caolín, para filtrar metales pesados.
- ¿Qué es lo que uno hace cuando coagula? A través de neutralizar la carga eléctrica de los coloides, o sea, lo que le da la turbidez al agua, se permite que eso sedimente. Pero todo es relativo a la naturaleza de los coloides presentes en el agua. El tema más serio con relación a asegurar una buena coagulación es que esa turbidez puede tener metales, puede tener residuos orgánicos, pero lo central es la presencia concentrada de bacterias. Esto es lo más relevante de esta etapa del tratamiento: sacarle una cantidad importante de bacterias. Sobre el tema de la concentración muy alta de metales, que según las mediciones que hemos hecho en el Delta se mueven dentro de parámetros permitidos, si se da eso ya hay que incorporar otro tipo de tratamiento físico-químico además de la coagulación.

- ¿Cómo se mide eso? Porque el agua es cambiante.
- Pero hay condiciones medias, más o menos típicas, en las que se detectan la concentración de ciertos metales en el agua. Por los valores históricos que he visto en el Paraná de las Palmas no se percibe en forma evidente una presencia significativa de metales pesados. En el Luján, por ejemplo, hay algunas muestras que presentan detección de plomo.

- ¿Eso es por la cercanía al continente?
- Generalmente sí. Esas mediciones en general se toman por la zona del río Luján. Pero reitero que se hallan dentro de lo tolerable sin riesgo a la salud. Volviendo al tema de coagulación, algo que me quedó por especificar es que un buen coagulante es el que lleva el agua debajo de los 20 a 10 NTU.

- Perdón por la brutalidad, pero ¿eso es pasar de marrón a transparente?
- El medidor convencional de turbidez es el nefelómetro, que mide la luz dispersada cuando uno proyecta una fuente lumínica sobre un determinado espesor de agua. Lo que hace el coloide es dispersar la luz a noventa grados. Esto es una forma de confirmar que es turbidez, y no material sólido sedimentable. Porque si uno tiene material que no dispersa la luz, lo que hay es reflección, no dispersión de la luz. Lo que mide el equipo es luz dispersada a noventa grados, y esa es la medida convencional de turbidez. No es sólo “el color”.

- Yo tenía entendido que estos productos que sirven para flocular no eran efectivos en cuanto a la remoción de bacterias.
- No, no, todo lo contrario. Pero vamos a decirlo en términos prácticos. Si yo tengo una turbidez alta y no la saco, la posibilidad de que tenga una concentración de bacterias importante es alta. Pero de todos modos, ¿cuál es la etapa final del proceso de potabilización? La desinfección. Porque yo tengo que asegurar en una etapa final que lo que pasó lo elimino con la desinfección. No resuelvo el problema de la potabilización sólo con coagulación o floculación. No. Necesito más. Pero sí necesito una coagulación eficaz. Si no le saco una cantidad importante de turbidez voy a tener problemas.

- En un taller de permacultura pensamos en la posibilidad de utilizar agua del humedal para abastecer a veinticinco familias. Se planteó como posibilidad. ¿Cómo la evalúan ustedes?
- Lo que pasa con el humedal es que requiere de un postratamiento. El humedal es una tecnología eficaz para tratar efluentes, pero no es una tecnología típica para tratar agua potable. Si quieren experimentarla, adelante. Consigan alguien que apoye esa alternativa de investigación. No es una tecnología convencional de potabilización. Con el humedal van a remover cosas. No hay duda. Ahora bien, van a tener que evaluar el grado de eficacia y conveniencia a partir de lo que sale del humedal y el costo de tecnología adicional van a tener que ponerle a esa materia para convertirla en agua potable.

- La composición de agua en el delta es altamente variable. El Carapachay y algunos ríos grandes no tienen una única composición estable de agua. ¿Eso no se tiene en cuenta en estas generalizaciones?
- Eso pasa en todo cuerpo de agua. No es específico del Delta. En cualquier cuerpo de agua que se les ocurra se da la variabilidad. Como el clima, el agua varía. Siempre. Por eso existen los sistemas de monitoreo, para conocer esa variabilidad y cuando uno diseña cualquier tipo de proceso de tratamiento hay ciertos ciertos parámetros de diseño a tener en cuenta. Por ejemplo, se analiza, después de obtener registros importantes durante un período largo, cuánto es el máximo de turbidez, y entonces se decide la concentración de coagulante que hay que administrar. Por decirlo, típicamente una concentración más o menos convencional de sulfato de aluminio es 50 mg/L. Pero a lo mejor, si hay una carga importantísima de turbidez, 50mg/L no son suficientes.

- Acá no veo algo práctico para el hogar. Yo imaginaba algo más factible en casa. Algo económico y práctico. Además, para alguien que está en un zanjón es difícil extraer agua de río para tratarla con estas plantas compactas.
- Y sí. El mundo es complejo y difícil. Pero además de pensar en alternativas hogareñas hay que contemplar unidades institucionales mayores, donde “lo práctico” y “lo económico” son relativos a la cantidad de personas a las que se aplican las tecnologías. Y las plantas compactas se piensan para necesidades superiores a las de una familia.

- Se dice que en el Delta no hay condiciones de insolación para destilar el agua.
- Pero acá no presentamos la destilación. Hablamos de SODIS, y en el Delta hay condiciones solares perfectamente adecuadas para implementar SODIS. La destilación entra como alternativa de la ósmosis inversa. ¿Cuándo usted destila? Para desalinizar. Pero esto tiene un costo de energía importante. Acá no hablamos de destilación porque para desalinizar la ósmosis inversa sigue siendo más barata que la destilación.

- Pero la ósmosis inversa sin ciertos añadidos no logra capturar el arsénico, que por ejemplo en la zona del Gallo Fiambre es elevadísimo. Antes y después hay que clorarla.
- El tema del arsénico es variable. En algunos lugares es muy alto y en otros hay valores bastante razonables. Vale la consideración de alertar antes de meterse en sistema de ósmosis inversa con agua subterránea. Hay que ver el nivel de base de arsénico en agua subterránea. Tomando estas medidas se prevé si la ósmosis inversa sólo va a sacar sales o va a trabajar también sacando arsénico. Eso se puede hacer. Y además, en última instancia, la ósmosis inversa siempre exige un pre-tratamiento.

- ¿Es verdaderamente factible la conexión a la red de agua potable de Tigre?
- Existe la posibilidad técnica de tender una cañería de la red continental, pero el tema más crítico de esto es que se dirige sólo a una parte de la población. Para los habitantes próximos al continente es una alternativa viable y razonable, pero para los que están lejos y dispersos, esto no pasa como algo razonable desde el punto de vista de la implementación y de la ingeniería. Todo es posible, pero si tengo que llegar con una red hasta el Paraná de las Palmas y hacer esa obra para abastecer 100 viviendas dispersas, pasando por arriba y debajo del canal, bombeo, etc., los costos no se vuelven razonables.

- Yo no entiendo por qué nos sacan el agua del Paraná de las Palmas para abastecer a dos millones de usuarios en el continente y nosotros no tenemos posibilidades de tener agua potable de la red. Yo quiero descentralización, y que los isleños tomemos nuestras propias decisiones al respecto, pero a veces el asunto es más complejo. No todos tienen acceso ni voluntad de implementar estas tecnologías. Y con el agua de red yo tengo la certificación de que viene probada por el organismo de provisión que en este caso es AySA.
- Pero sobre la conexión de agua de red, yo me pregunto sobre el impacto de la destrucción ambiental del tendido de las cañerías, el bombeo, etc.
- Para descomprimir el planteo del impacto, creo que para servicios como agua o saneamiento, en un balance los beneficios son superiores a los costos. Pero nuevamente, el problema de fondo de agua y cloacas centralizadas es quiénes pueden acceder a ese servicio. Por una razón de tendido, distribución, etc., sólo la podrían usar aquellos que están próximos al continente. Con una población dispersa como en el Delta el criterio debe ser distinto al de una ciudad centralizada. Se trata de encontrar la combinación más apta para cada caso, y no de aspirar a un único sistema que me resuelva todo sin tener que pagar ningún costo.

 [Fuente: Revista Isleña]

12 de diciembre de 2012

La escuelita



Emprendimientos Isleños
  
La isla tiene el raro privilegio de albergar una de las 27 escuelas mal llamadas “experimentales”, y que más bien podrían denominarse experienciales. O como generalmente se las conoce: escuelas pedagógicas. Allí por el Carapachay, la escuela “Los Biguaes” es uno de los lugares que hacen del Delta un lugar mejor para vivir.

Desembarcar en la escuelita, al menos en lo personal, es como entrar en el territorio del mito, habiendo escuchado tantos comentarios que me la prefiguraban como un lugar especial. Me reciben Cecilia, Belén y Lulú, sentadas en círculo, con quienes comenzamos una entrevista donde curiosamente los silencios tenían la misma importancia que la palabra hablada. En la escuelita el silencio no tiene una connotación incómoda, o de castigo, como suele serlo en algunas aulas tradicionales.
Antes de la entrevista, una madre me comentaba que “Los Biguaes” es también una escuela para padres. Y los maestros no dejarán de recalcar la importancia de la participación de los padres en el proceso educativo de los chicos. Si bien la escuela está obviamente enfocada a la educación escolar, la tarea diaria tanto de los maestros, padres y alumnos, sirve de base para una experiencia educativa que se va conformando en el momento. Por eso quizás la importancia del silencio, para escuchar y escucharse respecto de cuáles son las necesidades reales que surgen durante la clase. Ya de por sí, la escuela nace en el 2009 a partir de una iniciativa de algunos padres de la isla y el continente en busca de una alternativa para la educación de sus hijos.
− La escuela no tiene dueños −nos comenta Cecilia−. Se sostiene con una cooperativa, una panadería en la que participan todos, de donde sacamos el dinero para los maestros. Por eso, y por otras cosas, una condición es que los padres vengan a trabajar a la par. No somos una escuela donde dejan a los chicos en el muelle y luego vienen a buscarlos. Sabemos que no siempre los padres pueden, pero es una condición para que esto funcione.
La propuesta pedagógica de la escuela comenzó a principios de los años ‘60 como Centro Pedagógico de La Plata, una asociación civil sin fines de lucro creada por Nelly Pearson, profesora de Bellas Artes, la bailarina Marta Burnichón y la música Dorothy Ling.
− El arte –sostiene Cecilia−, con los dos pilares de la música y la pintura, es parte fundamental de la práctica diaria. No hay hora de música u hora de pintura, los chicos pintan y cantan todo el tiempo; en matemáticas, geografía, historia, lo artístico está integrado a la enseñanza de los contenidos. En la escuela pintamos con óleo, pastel y témperas y nosotros tratamos de intervenir lo menos posible, funcionamos como mediadores, facilitamos el ambiente. También cantamos romances, una de las fundadoras del centro en La Plata, trabajó intensamente rescatando canciones, romances y otras tradiciones orales que estaban olvidadas. Se pinta y se canta como lo hizo el ser humano desde un principio.
Los maestros no utilizan los desabridos manuales escolares, sino que recurren a las fuentes originales. Hay un cuidado especial en la elección de los materiales pedagógicos. Los juegos son artesanales, las imágenes y los libros seleccionados con esmero, las canciones no son productos de estrellas momentáneas de la industria del entretenimiento. Se busca a propósito obras originales. Los mitos y su función liberadora y creadora es uno de los componentes principales de la práctica pedagógica.
La escuela tiene actualmente 38 chicos (comenzó con 7) y vienen incluso del continente atraídos por la propuesta. No es gradualista, sino que están organizados por grupos, pero los grupos no son estancos. El grupo 4, por ejemplo, tienen entre 5 y 6 años, y si alguno ya puede leer realiza un trabajo aparte, y puede pasar el grupo siguiente; en la medida de las posibilidades, se trabaja en grupos de no más de 15 chicos.
− En la escuela se trabaja con los programas del Ministerio de Educación de la Provincia −dice Celeste−. Pero lo cierto es que no lo seguimos a rajatabla, número 1, número 2, etc. Si bien respetamos los contenidos básicos comunes, lo maestros tienen la libertad de incorporar temas de su interés y del interés de los alumnos. Por ejemplo una de las mamás viajó a China, los chicos preguntaron y de allí surgió el tema: la escuela se propone como flexible, un espacio donde podemos escuchar a los chicos.-
La tarde y la entrevista van llegando a su fin. Cecilia, Belén y Lulú me cuentan que la escuelita es un lugar donde quieren estar, donde les gusta estar, son las 16 hs, y desde las 7:30 que están en la escuelita. Es un lugar donde los chicos vienen contentos, no quieren faltar a la escuela, que padres, maestros y alumnos compartimos la alegría de llevar adelante este proyecto.


Un día en la escuelita
Los chicos llegan acompañados por sus padres y los maestros los esperan en la escuela; juntos comienzan la jornada, arman una gran rueda donde se colocan sus delantales y su calzado de adentro; desde que los chicos ingresan a la Escuela se tiende a que sean independientes, y el maestro interviene en última instancia. Muchas veces los compañeros pertenecientes a grupos de mayor edad comparten este momento ayudando a los más pequeños, dialogando y acompañando el clima de serenidad que reina en la Escuela. Una vez que todos están sentados, la rueda se echa a andar con cálculos mentales, cantando o tocando la flauta, recitando poesías o con algún relato.
Luego, cada maestro se reúne con su grupo y se desarrollan las materias correspondientes (Lengua, Matemáticas, Ciencias Naturales, Historia, Geografía, Geometría, Poesía, Escritura rítmica, Témpera, Música, etc.). Existe una pausa donde todos los chicos y maestros salen al parque de la Escuela. Por eso el ámbito debe ser apropiado: predios amplios, con mucho verde, donde puedan moverse libremente, estar distendidos y conectarse con la naturaleza. Al regreso se vuelve a armar la rueda grande para compartir el té con el pan o las galletitas que se han cocinado en la Escuela. Después vuelven a trabajar con sus maestros que van rotando, tanto en los grupos como en las áreas.
Al final de la jornada comparten una rueda donde todos cantan junto a sus maestros canciones y romances tradicionales de todo el mundo. En el mismo sentido se realizan las danzas. De este modo y en la más absoluta tranquilidad, los maestros que diariamente actúan como porteros van llamando a los chicos a medida que los padres los vienen a retirar. Ya sin alumnos, los maestros comparten un té o un almuerzo durante el cual intercambian opiniones y conversan acerca de los chicos, del trabajo en general o particular, en fin, de todos aquellos temas que la marcha de la Escuela requiera. Es en estos momentos en los que se realiza la evaluación, que siempre es conjunta y global; no existen las calificaciones ni los boletines. Cuando los maestros o los padres tienen algo para decirse, se concierta una entrevista y, en ese marco, se conversa aquello que se cree necesario o conveniente.

[Fuente: Revista Isleña. Reportaje Gabriel Litwin]

5 de diciembre de 2012

Gaudí en las islas - La Mansión Masllorens



Nos bajamos de la lancha colectiva repleta de niños que van al colegio y allí, cerca de la desembocadura del Caraguatá, sobre el Luján, se muestra la curiosa fachada circular de “La Paquita” o Mansión Masllorens.

La dueña, María López, todavía no ha llegado y recorremos las instalaciones del lugar en compañía de su cuidador. El gigantesco jaulón con sus primorosas maquetas de edificios en miniatura y esculturas semi-enterradas. La capilla, réplica en escala de una iglesia catalana y su acústica privilegiada, los bancos en mayólica, fuentes y más esculturas; todo tiene una arquitectura de formas orgánicas y monumentales propias del estilo modernista catalán al cual pertenece. Caminar por El Paraíso de María, como se llama ahora a la mansión, es entrar en una novela fantástica llena de misterio y romance. Su actual dueña lo preserva como puede, pero el lugar también tiene huellas del paso del tiempo y del descuido, y cruzando el río contrasta con unas torres de un barrio náutico haciendo del lugar toda una reflexión política y existencial acerca del estado de los tiempos. La mansión es un museo, una muestra de un tiempo pasado más esplendoroso, reflejo de los deseos y gustos de la burguesía de principios del siglo XX que conformaron parte de la idiosincrasia cosmopolita de la cultura nacional. Hoy se quiere recuperar en las islas esplendor perdido por mareas naturales y económicas de tantas gestiones destructivas. La puesta en valor del patrimonio arquitectónico −un ejemplo es el trabajo realizado en el Tigre Hotel (Hoy MAT)− es parte del proceso de recuperación. A la Mansión Masllorens se la decretó patrimonio arquitectónico y las autoridades municipales se comprometieron a su restauración. Nosotros charlamos con María, su actual dueña, para que nos cuente su historia: dejémosla hablar.


Pasaba con la lancha y no vi el cartel de venta, fue un acto de inconciencia total, a mi hijo que venía conmigo le dije: “vos vas a pasar tu cumpleaños acá”. Dejé todo, tenía una empresa de transportes, vendí mi casa y me vine a vivir a la mansión que estaba destruida. Mi padre me decía “¿por qué no le sacás unas fotos y le decís a un arquitecto que te haga una igual sin que te lluevan los techos?”. Yo pensaba que aquí pasaba algo.

El dueño original era Pablo Masllorens, un industrial catalán. Ellos vivían en Barcelona y pusieron una fábrica de medias en Avellaneda. Construyó la casa porque quería reproducir una construcción de Gaudí, las mismas que veía en Barcelona. Pablo Masllorens era amigo del escultor Josep Llimona que lo contacta con Gaudí y este diseña la casa. Josep Llimona es el que viaja a Buenos Aires a supervisar la construcción.
Llimona era un artista especializado en esculturas de mujeres grandes, voluminosas. Ya tenía una carrera hecha y era muy famoso en su Barcelona natal. De hecho, cuando viene a trabajar en la construcción de la mansión la colectividad catalana aprovecha y le encarga una escultura que hoy se puede ver en el Parque Rivadavia*.

Yo pensaba que solo existía la casa, nunca imaginé que eran 6 hectáreas. Todas las esculturas estaban cubiertas por el monte. Y a machete limpio las fui descubriendo.
Cuando la compré, no sabía nada, y por culpa de un abogado perdí la casa en manos de un sindicato: abrieron un camping y jugaban al tiro al arco con las estatuas. Me terminaron aplastando como una cucaracha. Cuando me desalojaron, dejé todo, el mobiliario, los electrodomésticos, yo solo me llevé a mis hijos −las plantas− a una isla en el Paraná Miní, donde me fui a vivir.
Cada tanto viajaba 4 horas para poder ver la casa, aunque solo fuera desde el río. El patrón de la lancha ya me conocía y bajaba la velocidad mientras yo rezaba. Nunca me imaginé que volvería. Una vez, con la ayuda de Pedro, cruzamos el río de noche con un árbol, un taxodium de 4 metros, que había nacido en la mansión para re-plantarlo en su lugar. Cinco años después mi padre fallece y testimonia que con parte de la herencia se recupere la mansión. El día que vuelvo, con escritura en mano, el monte nuevamente había tapado todo.

Yo conocí al nieto de Pablo Masllorens, Ramón, quien me contó que le preguntaba a su abuelo acerca de la mujer esculpida que existe dentro de la mansión, y Pablo le decía que algún día la conocería. Yo siento como si fuese esa mujer.

*La escultura es la Fuente de la Doncella, una mujer desnuda sacando agua de un pilón. Aunque Llimona se entusiasmó con la idea, demoró años en la realización de dicha escultura. Recién se la inauguró en julio de 1931, en el Parque Rivadavia, que había sido creado tres años antes, en el barrio de Caballito. Sin embargo, con el correr de las décadas las instituciones barriales decidieron que por cuestiones de decoro no era apropiado que permaneciese en ese parque en el que se habían agregado un templete a la Virgen de Luján y un Monumento a la Madre. Por lo tanto las autoridades la retiraron el 6 de abril de 1970 y recién el 13 de noviembre de 1971, a pedido de la colectividad catalana, se la emplazó en la Plaza General San Martín, en el barrio de Retiro, frente a la estatua de Esteban Echeverría. Después de 2003, habiéndose remodelado el Parque Rivadavia, numerosos vecinos de Caballito pidieron que se recuperase La Fuente Catalana para el barrio. Con motivo de esto, en 2006, se presentó un proyecto a la legislatura para ubicarla en su lugar original. El 22 de diciembre de 2009, la fuente fue colocada nuevamente en el Parque Rivadavia.


La arquitectura de la mansión
La construcción fue supervisada por el escultor catalán Josep Llimona i Bruguera (Barcelona n. 1834 - m. 1934) en el año 1922. Este era amigo y discípulo de Antoni Gaudí por lo que se supone contribuyo al diseño de la casa. Fue un representante de la escuela modernista catalana, que inspirada en las ideas estéticas de William Morris, rompió con los estilos académicos de la época, buscando inspiración en la naturaleza, de allí el predominio de formas curvas y ondulantes, incorporando novedades derivadas de la revolución industrial, como el hierro y el cristal. También desarrollaron un gusto por lo exótico y la fantasía alejándose de representaciones realistas. 

Fuente: Revista Isleña. Reportaje: Gabriel Litwin]

13 de noviembre de 2012

Reportaje con Christian Alexis Gonzales, pintor isleño


La pasión del pintor

Ayudo a Christian con varios bastidores de más de 2 metros de largo (“cada vez pinto más grande”) y cajas con acrílicos, pinceles y otros materiales para bajarlos de la camioneta y subirlos a la lancha colectiva con destino a su hogar-estudio, allí en la segunda sección, a más de dos horas de viaje. “Cada vez que vendo un cuadro, re-invierto en materiales” me comenta. Siempre me pareció un tema muy complicado el concepto de identidad, el ser argentino, el ser isleño, etc. Utilizando una técnica de reducción al absurdo, podría uno hablar del ser de la segunda sección, de la primera, del río Carapachay y así hasta el ser de los barrios internos. Pero por más complicado que sea no quiere decir que no exista y al fin y al cabo es el tema de nuestra revista. Por eso ametrallo a Christian con la primera pregunta:

-¿Sos un pintor isleño?-
Christian se queda pensando.
-Yo diría que soy un pintor bastante isleño. Maduré como pintor acá, en la isla. No puedo salir de las cosas que suceden alrededor mío. Me imagino que a vos te pasa lo mismo que a mí, o que a cualquier artista que viva en la isla. Ves una planta, un árbol, alguien navegando, despierta un pasión, un amor por lo que sucede cotidianamente. Lo que a mí me mueve, me inspira, es la pasión por lo que siento, por lo que me pasa con la naturaleza. Si no siento eso por los motivos de mis pinturas todo me cuesta más. Puede haber artistas viviendo en la isla que tengan otra temática, pintar aviones, edificios, qué sé yo.

-Hablemos de los temas de tus pinturas-
-El monte es un lugar lleno de misterio, habitado por otros seres, otros sonidos, animales. El monte es intransitable, y de noche ni te cuento, te lastimás. El monte no pertenece al hombre, se protege a sí mismo y protege a los seres que viven en él.

-Me llaman la atención tus escorzos en algunas pinturas, el monte es bastante plano cuando uno lo ve....
-Si lo mirás de afuera, cuando te introducís deja de ser un muro, allí están los escorzos. Soy básicamente un pintor realista, aunque trato siempre de colocar pinceladas mas frescas que sugieran algo, yo te diría que incluso surrealista con el tratamiento de dimensiones que no se dan, trato siempre de cambiar de técnicas, divertirme. Mi especialidad, mi fuerte, es la carbonilla, pero como te dije antes, lo que me motiva es la pasión.

-¿Cómo movés las pinturas, tu arte, tan lejos del circuito tradicional?
-Ya antes de venir a la isla estaba alejado del circuito, la pintura, este oficio, permite eso, vivir un poco alejado de la ciudad. Igual trato de mover todo lo posible, cuanta más gente mire mi trabajo mejor. No trabajo todos los días, aunque en mi mente sí, está trabajando todo el tiempo. Aquí hay otros trabajos que hacer, que los animales, la huerta, las embarcaciones, todo es parte del aprendizaje, de la vida del pintor en la isla.

Fuente: Revista Isleña
Reportaje: Gabriel Litwin